24.4.13

loop



Un mundo invisible nos transforma
nos ata en las miradas
en los silencios compartidos
en las manzanas con besos esquivados
te desvisto vestido
te sueño libre
un verbo lo cambia todo
te trae impulsivo
el color de una botella
la calle que nos espera
con la luna de abril
quiero dormirme
en tu cuerpo de mar
la piel que nos altera
sin decirnos
abrazarnos a la oportunidad
en nuestra playa de almendras.

16.4.13

mitades


sos la piel que me involucra
que me toma y no me deja
desde que tentaste
el ajedrez
palabras, recortes, miradas
un universo nos interviene
nos sostiene tontos
nos ata invisibles
poderosos
fundidos sin anillo
nos tocamos sin rozarnos
nos amamos sin vernos
una bomba de neutrones
la luna que nos cuelga
mensajes de un dia
me quemo de intentarte
nos robamos juntos
sin quedarnos
sin dormirnos
un mundo infinito
que nos manifiesta
en tu sonrisa blanca
en las cosquillas de la izquierda
deseo
los versos
trajiste una luz
no se apaga

12.4.13

El amenazado

Jorge Luis Borges

Es el amor. Tendré que ocultarme o que huir.
Crecen los muros de su cárcel, como en un sueño atroz.
La hermosa máscara ha cambiado, pero como siempre es la única.
¿De qué me servirán mis talismanes: el ejercicio de las letras,
la vaga erudición, el aprendizaje de las palabras que usó el
áspero Norte para cantar sus mares y sus espadas, la serena
amistad, las galerías de la Biblioteca, las cosas comunes, los
hábitos, el joven amor de mi madre, la sombra militar de mis
muertos, la noche intemporal, el sabor del sueño?
Estar contigo o no estar contigo es la medida de mi tiempo.
Ya el cántaro se quiebra sobre la fuente, ya el hombre se
levanta a la voz del ave, ya se han oscurecido los que miran
por las ventanas, pero la sombra no ha traído la paz.
Es, ya lo sé, el amor: la ansiedad y el alivio de oír tu voz,
la espera y la memoria, el horror de vivir en lo sucesivo.
Es el amor con sus mitología, con sus pequeñas magias inútiles.
Hay una esquina por la que no me atrevo a pasar.
Ya los ejércitos me cercan, las hordas.
(Esta habitación es irreal; ella no la ha visto.)
El nombre de una mujer me delata.
Me duele una mujer en todo el cuerpo.


El oro de los tigres (1972)

8.4.13

Confines





Recuerdo cada paso del amor
como en una fotografía
la entrega milimétrica
rastro por rastro
el tuyo y el mio
en un cuaderno imprimieron
como nos recorrimos
cautelosamente
ansiados
y nos fuimos dejando
disolviendo distancias
nos fundimos hasta olvidarnos
de nuestro mundos pegados y confines
de tu realidad enmarcada
ganó por esta noche
el secuestro más amoroso
nuestro secreto bordado
te liberé antes de la queda
sigo donde fuimos
no quiero otra faz
te busco simple
azabache y desatado
constante
te guardo
instantáneo
sugestivo
hasta el próximo encuentro
no tardes