8.3.09

El kiosco de los noctámbulos







"Andábamos sin buscarnos pero sabiendo que andábamos para encontrarnos". (Rayuela, J. Cortázar).

Maravillas que emergen del metro, como la obra de Jean Michel Othoniel, "El kiosco de los noctámbulos", inaugurada en 2000 en la coqueta plaza Colette, estación Palais Royal-Musée du Louvre. Perlas de vidrio en colores, encastradas en un estructura de aluminio con dos cúpulas que representan el día y la noche. Una boca de arcoiris que todo lo sabe, que traga, escupe y exhala. Abajo, otra ciudad. Una no existe sin la otra. Universos opuestos que se arriman. Se alimentan. Aquí y Allá. Próxima estación. Deseo.

1 comentario:

armen dijo...

Que lindo .............
Saludos