6.2.09

))ilusiones))

Aferrarse a una sonrisa, a una mirada, a una terraza, a una palabra, a un comentario, a una casualidad. Con cada situación se amasa un cuenco, como el hornero su nido donde descansar. Día tras día, nuevas ramas cubren los espacios vacíos. Vive cierta amorosidad. El barro tibio forma un colchón junto al pecho, resguarda al corazón. Para llegar allí adentro, hay que atravesar campos de algodón, aprender a cosechar orquídeas, navegar mareas y el tiempo que pesa. Una vez en la casa, resulta necesario descalzarse para reconocer cada rincón. Hilvanarla en puntas de pie, como campo de estrellas.
Allá adentro, se siente seguro. Crecen amapolas. El viento las mece. Les sopla al oído. Las hace jugar. Endulzan las almendras. Allá adentro, donde nadie ve, hay un campo de miel y semillas violetas. Necesitan agua. Sol. Alguien que abra la ventana.
De noche, se vuelven silenciosas. Un plateado velo las cubre. Se van a otros planetas. Hasta que llega de nuevo la luz. Entonces tratan de estirarse. Otra vez, cada día, un poco más.

4 comentarios:

°•๋● Agustina Ibarra ●•๋° dijo...

me encanto magda!!!es tan... tan... elegante!

estoy apurada pero no queria dejar de decirte q es muy hermoso lo q se lee en tu blog.

un abrazote

agua de azucena dijo...

Gracias Agus. te copio un fragmento de un texto de Manuel Vicent, se llama La Derrota y está cargado aquí en el blog, el 29 julio 2007. es uno de mis textos preferidos, el que me sostiene y me ha sostenido en momentos difíciles. y a partir del cual me han surgido muchos disparadores en este camino de búsquedas. hay una parte que dice:

"...después de cualquier destrucción a la que el tiempo o la soledad te hayan sometido, también los pájaros azules volarán hasta los resquicios inaccesibles de tu alma con las alas llenas de simiente de flores, las cuales nacerán sobre el humus que haya creado el dolor, y entonces volverá un día de gloria y melancolía para ti. Recuerda que, a pesar de todo, lo más elegante todavía es la derrota."

y termina:

"...la melancolía es una vid muy dulce que los dioses reservan para algunos escogidos perdedores. Antiguamente era una enfermedad sagrada. Ahora, la melancolía se ha convertido en un estanque cuyo espejo refleja la imagen de algunas ruinas, de sabios y flores, marginados decadentes, aves azules, frutas de oro, la última gente elegante que ha sido derrotada pero no vencida."

alis dijo...

Para ser fuerte en la vida se debe
tomar las derrotas como experiencia, y mirar para adelante, si miras para atras perdes la expectativa del futuro.
Besos.

Nadie Nunca Nada dijo...

Muy lindo, Magda.
Tu blog irradia paz. Eso es un alivio.
Saludos.-