14.2.09

))Levántate y baila))

Del director de Trainspotting --el inglés Dany Boyle--, Slumdog Millonaire podría parecer una de gangsters hindú. Sin embargo, hay una metáfora que hilvana y recorre toda la película, y que la salva de los meros enfrentamientos entre bandas y el padecimiento que se sabe trae la marginalidad o la pobreza. Y, como todo en la vida, está ahí para quien lo quiera mirar o tomar. Las experiencias (buenas y malas, pero más que nada las malas) pueden rescatarte, incluso salvarte, en momentos clave. Aquellos mismos pasos difíciles son los mismos que te ayudarán a seguir andando, a luchar por los sueños. Y como en los mejores films de Kitano, todo el set termina bailando. Danzar, hacer circular la energía y canalizarla hasta sonreir. En el sitio oficial que acá linkeamos está la banda sonora, para disfrutar ¡y bailar!

12.2.09

))El jabón de Cleopatra))


Dicen que es la receta que usaba la Reina del Nilo. Que es poderosa y que embellece por dentro y por fuera.

1. En una lata limpia poner un jabón de tocador .
2. Llevar la lata con el jabón a baño María, en una cacerola chica con medio litro de agua.
3. Calentar la olla a fuego bajo y, mientras, tanto encender una vela.
4. Agregarle al jabón tres pétalos de rosa, tres cucharadas de miel, unas gotitas de esencia de vainilla y una cucharadita de canela en polvo.
5. Revolver suavemente la mezcla con un palito de madera.
6. Cuando el jabón empieza a derretirse, agregarle unas gotitas de perfume y un cabello.
7. Apagar el fuego.
8. Verter el contenido en una jabonera y guardar toda la noche el preparado en la heladera.
9. Al día siguiente, tirar los restos de la vela por el W.C., o una alcantarilla, o en una pileta donde corra bien el agua.

Hay quien comenta, también, que más que receta esto se trata de un ritual. Y que conviene hacerlo los días viernes o 24 horas antes de una cita. ¡Después me cuentan!

7.2.09

))Barcelona))

De regalo va la canción de la última de Woody, Vicky Cristina Barcelona. Canta la excéntrica Giulia & Los Tellarini. Allen descubrió al grupo de casualidad, camino al set. Hallazgo. El tema se pega, es dulce, raro, especial, tiene algo de los Balcanes y bastante de Almodóvar, como la peli.

6.2.09

))ilusiones))

Aferrarse a una sonrisa, a una mirada, a una terraza, a una palabra, a un comentario, a una casualidad. Con cada situación se amasa un cuenco, como el hornero su nido donde descansar. Día tras día, nuevas ramas cubren los espacios vacíos. Vive cierta amorosidad. El barro tibio forma un colchón junto al pecho, resguarda al corazón. Para llegar allí adentro, hay que atravesar campos de algodón, aprender a cosechar orquídeas, navegar mareas y el tiempo que pesa. Una vez en la casa, resulta necesario descalzarse para reconocer cada rincón. Hilvanarla en puntas de pie, como campo de estrellas.
Allá adentro, se siente seguro. Crecen amapolas. El viento las mece. Les sopla al oído. Las hace jugar. Endulzan las almendras. Allá adentro, donde nadie ve, hay un campo de miel y semillas violetas. Necesitan agua. Sol. Alguien que abra la ventana.
De noche, se vuelven silenciosas. Un plateado velo las cubre. Se van a otros planetas. Hasta que llega de nuevo la luz. Entonces tratan de estirarse. Otra vez, cada día, un poco más.

5.2.09

))Elio y Yahaira))

No suelo escribir en primera persona, ni transcribir textos en este espacio. Hoy hice un par de excepciones. Es para acercarles el texto de Walt Whitman que tomé del blog de Elio Milay (y él a su vez de otro). Esas líneas dan justo en la tecla de lo que vengo sintiendo desde hace un tiempo. Representan la columna vertebral de todos los soñadores. Además, decidí acompañarlo con uno de los últimos Mandalas , Selva solar, que nos regala Yahaira en su sitio. Elio y Yahaira han sido y son mis soles (curisosamente) en este tiempo de nuevas búsquedas y procesos. Aquí reuní el arte y la motivación de ambos, buscando transmitirles sus efectos sanadores. Espero que a ustedes también les sirva y los llene de alentadoras y nuevas energías.


"Carpe Diem! Aprovecha el día. No dejes que termine sin haber crecido un poco, sin haber sido un poco más feliz, sin haber alimentado tus sueños. No te dejes vencer por el desaliento.No permitas que nadie te quite el derecho de expresarte, que es casi un deber. No abandones tu ansia de hacer de tu vida algo extraordinario.Ten fe en que la comunicación, la alegría y la poesía sí pueden cambiar el mundo... Somos seres humanos, llenos de pasión. Nuestra vida es desierto, pero también es oasis. Nos derriba.Nos lastima. Nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia... Pero no dejes nunca de soñar, porque sólo a través de sus sueños puede ser libre el hombre. No caigas en el peor error, el silencio. La mayoría subsiste en un silencio espantoso. No te resignes... No traiciones tus creencias. Todos necesitamos aceptación, pero no podemos ir remando en contra de nosotros mismos. Eso transforma la vida en un infierno. Disfruta del pánico que provoca tener la vida por delante... Vive tu vida intensamente y sin mediocridades. Piensa que en ti está el futuro y en enfrentar tu tarea con orgullo, impulso y sin miedo. Aprende de quienes pueden enseñarte. No permitas que la vida te pase por encima sin que la aproveches."
Walt Whitman (1819-92)

2.2.09

))Cenicienta))


La habían prevenido que si a las 12 no volvía a la casa de la madrastra perdería todo. Desde la carroza de oro hasta su traje bordado y los zapatos de cristal. Obediente, Cenicienta dejó plantado al príncipe azul, salió corriendo del palacio y, escalera abajo, extravió la sandalia izquierda. Afortunada o no, regresó a tiempo, se metió en su choza y respiró hondo.
Sin maquillaje, sola en su cuarto, ya bien pasada la medianoche, empezó a meditar sobre su presente y futuro. Con sorpresa comprobó que en su pequeño escritorio podía asomar un mundo nuevo. Luces blancas salían de una pantalla rectangular, que respondía a sus estímulos inquietos. Frente a esa ventana virtual, la distracción era posible. Al menos por un rato, miedos y tensiones se esfumaban de su cabeza.
Animada por la página blanco, Cenicienta anotó una a una sus emociones, anhelos y sentimientos. Todo lo que la hacía feliz y lo que no. En su juego de espejos se dio cuenta, también, que el singular Aleph le permitía bucear en el alma de los demás. Amaba ese momento de intimidad propia y ajena. La ayudaba a conocerse mejor. Empezaba a necesitar ese espacio como canción para dormir.
Con el tiempo, se fortaleció y las hermanastras y madrastra ya no lograban asustarla. Cuando Cenicienta hacía pie con su pluma, ella era feliz. Segundos, minutos, horas. Navegaba en el crepúsculo de su cuarto. Se dejaba llevar por un timón audaz. En esa travesía, como flor en el mar, sentía que podía irse lejos, mirar la postal de su vida desde el aire, permitirse reír, llorar y equivocarse. De a ratos, la angustiaba imaginarse a años luz de aquel príncipe azul. ¿Sería para ella el de la fiesta? ¿La recordaría todavía? ¿Habría otro?
La incógnita se multiplicaba con cada atardecer. Sin embargo, justo a esa hora, y con cada puesta de sol, empezaba a crecer en ella una luz. Esa llama la fortalecía cada jornada un poquito más. Y la acompañaba como la Luna en las noches de tiniebla.
Una madrugada a Cenicienta le pareció encontrarlo. Al príncipe azul. Estaba distinto. Era él y era otro. Se miraron a los ojos, se conocían de antes pero no. Del zapatito de cristal, jamás conversaron. Inexplicablemente, ahora ambos sentían que ya no podrían despegarse.
Cenicienta se sacudió. No sabía si estaba dormida o despierta. Cuando amaneció, sólo alcanzó a comprobar que sus dedos todavía se aferraban al teclado.

1.2.09

))Me gustan))

las causas que parecen perdidas
los sahumerios
los gatos
las personas optimistas
los que saben escuchar
las almas curiosas
los sueños imposibles
la gente sensible
los que lloran
los que se ríen seguido y fuerte
los amigos que saben decir te quiero
el fucsia y el anaranjado
la magia del azul
la energía del violeta
las situaciones inesperadas
los versos de Jorge Luis
los cambios de timón
el olor a vainilla
los momentos de quiebre
las sorpresas
los replanteos
los desafíos
las orquídeas
las copas de los árboles
caminar mirando hacia arriba
bailar
imaginar que soy feliz
apostar a que sí
aventurarme en un corazón
armar el rompecabezas de lo que jamás se dice
el click en el mousse
la medianoche