29.12.08

))Teodora))


Se llama Teodora, igual que la chola que me la vendió. Con una sonrisa la eligió, la tomó de un carrito lleno de flores, colores y alegrías. Chola Teodora es morena café. Sus ojos tranquilos y achinados vienen de lejos buscando un presente para comer. Con su carretilla rebosante recorre las calles del centro, paseando a sus hijas de la selva. Teodora la orquídea creció en un árbol prestado. Y hoy le llegó la hora de emigrar. Ahora busca un rayo de luz, muy lejos de su casa, en mi cocina. Cerquita de otro árbol parece haber encontrado otra geografía. Desde esta madrugada, junto a las especies y conservas, habitan mi espacio tres radiantes y blancas corolas, más dos pimpollos que esperan su hora para nacer. Teodora la orquídea es bella. Delicada. Necesita cuidados especiales para vivir. Juntas buscamos calor, paz, armonía. Juntas esperamos detectar aquel haz de arcoiris que nos haga reír, estirarnos cada mañana, hacer brillar nuestras energías y ganar, a cada instante, otra milésima aterciopelada de piel.

26.12.08

))Estás))

en cada ruido detrás de la puerta
en la frenada del ascensor
en el hueco de la almohada
en la hilera discontinua de coches
en la ventana apagada
en la silla de la computadora
en las rutinas cambiadas
en el vacío de no saber
en la maraña de suponer
en la sonrisa de cada bebé
en las fotos congeladas
en el perfume que falta en el estante
en las migas debajo de la mesa
en el azul cristal pileta
en el nudo de cada crepúsculo
en la bronca
en la testarudez
en las horas contadas
en la música que no suena
en la tristeza que debilita
en ese mar que no se ve.

25.12.08

))FELIZ NAVIDAD))


En la penumbra del vientre se mecen olas de agua tibia, delicadamente espesas, un vaivén de masaje. pelea, también, la incertidumbre, cabeza a cabeza con los deseos. crecen rebeldes fantasmas, pero además, ilusiones. si asoma la desesperanza, la marea suave la seduce. le tiende una manta para que descanse, se aquiete. en el fondo de un vientre alado, habitado, germina el amor. todo el misterio en una célula, aglutina energía, pura potencialidad, el estado más poderoso y feliz que existe, acaso. un pulso que late, como bombita de luz, pone música a los silencios. asoma al caos. el acertijo de artemisa puede viajar desde la inmensidad. trayendo átomos y protones que alineen sus meneos. conviene cultivar la paciencia, no dejar de titilar, agradecer y pedir. cada gota del universo es un aleph. una flor abrillantada vive dentro. espera a que el sol la encuentre, se estremezca y abra.