25.9.08

))A punto de explotar))

Pura energía concentrada
verde morada, densa y espinosa
compactas burbujas
hamacas de sol
que pronto estallarán.

Silenciosas siempre pacientes
esperan su turno
de ser hojas
de ser flor.

Una temporada les llevará
aprender a aferrarse,
como dedos titubeantes
en el oscuro umbral.

Y cuando logren sentirse cómodas,
flameantes,
poderosas,
el viento las sacudirá.

Danzarán una vida
les llegará, entonces,
el tiempo de soltarse.
Soltar.
y bailar, enteras
airosas con la gravedad.

Habrá que volver a ser larva
invisible, aplastable,
para rugir largo
lento al calor
Y exhalar.

Habrá que volver
a nacer de nuevo,
y probar.

21.9.08

FELIZ PRIMAVERA)) Dime qué flor usas... y te diré cómo eres

azucena.... significa corazón inocente. ¿Casualidad ? ¿destino? Acá una buena guía a la hora de elegir o regalar...

alhelí: fidelidad en la adversidad

almendro: indiscreción

azalea: templanza

begonia: cordialidad

caléndula: calmará tus penas

clavel amarillo: desdén

clavel rojo: corazón que suspira

crisantemo blanco: sinceridad

crisantemo rojo: te quiero

dalia: inestabilidad

farolillo: agradecimiento

flor de azahar: castidad

11.9.08

)) Ojos somalíes ))

Todavía hago esfuerzos por recordar con exactitud cómo dijo llamarse. Se había presentado como Bifil, Bafil, Afai... Sí me quedaron en la retina esos dedos y manos de alquitrán, desproporcionados, enormes, envolviendo con suavidad la piel blanca. Enrollaba y desenrollaba, una y otra vez sobre mi muñeca, esa tira de dijes que había elegido para mí: azules cristales, ojos turcos, turquesas y grises. Practicaba mil y un formas sobre mis lunares, con una sonrisa infinita. Quiso saber mi nombre. Bonito, murmuró. Y le dio el toque final a la pulsera. Magnéticos destellos terminaron por enhebrar cada giro de esos ojos. Esta vez sí le compré. Se fue alto y sonriente el somalí. No sé si recordará mi nombre.

7.9.08

)) Pareja verdadera ))


Los dos caminan, sufren y beben por el empedrado de San Telmo. El Polaco les canta y los mueve. Ellos, ajenos a los turistas, hacen su tango. Una lluvia de hilos como venas, combustible invisible para sus corazones. El uno sólo existe si baila el otro. Enjutos. Concentrados. Solitarios. Un maletín, un disco y dos trajes idénticos. Es todo lo que necesitan.