3.8.08

)) Tienes un nuevo mensaje ))


Juega con su teléfono celular. Del otro lado del vidrio de la Kentucky desaparece la pizza con fainá. Afuera, nadie compra. De vez en cuando asoman sus ojos blancos por debajo de la capucha. Pasa un turista. Pasa un policía. Pasa gente. Pasan cientos. El somalí manda mensajes de texto. El domingo a las 5 de la tarde huele a caño de escape, colectivos atestados y pisadas de Plaza Italia. En Somalía nacen los colores, la música, y un te quiero, te extraño, quiere llegar a un móvil en el desierto.

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