24.5.08

POR LA CALLE)) En honor a Julio y nuestra infancia

"Sé que un día llegué a París, se que estuve un tiempo viviendo de prestado, haciendo lo que otros hacen y viendo lo que otros ven. Se que salías de un café de la rue du Cherche-Midi y que nos hablamos. Esa tarde todo anduvo mal, porque mis costumbres argentinas me prohibían cruzar continuamente de una vereda a otra para mirar las cosas más insignificantes en las vitrinas apenas iluminadas de unas calles que ya no recuerdo. Entonces te seguía de mala gana, encontrándote petulante y malcriada, hasta que te cansaste de no estar cansada y nos metíamos en un café del Boul Mich y de golpe, entre dos medialunas, me contaste un gran pedazo de tu vida."
Rayuela.

La imagen es de la calle Freire al 400. Mucho menos prolija, me hizo acordar a la rayuela que jugábamos mis hermanos y yo, allá por los 70, en las escalinatas de la Facultad de Ingeniería, justo en frente de donde vivíamos. Los sábados a la tarde, cuando no íbamos al club, mi madre nos ayudaba a cruzar la avenida Paseo Colón. Llevábamos una tiza y sobre esa piedra color arena se debatía el campo de juego, las risas, las caídas, los empujones. Pura inocencia, a metros de la CGT, donde el país empezaba a espesarse.