20.2.08

PECES EN EL ARBOL))


¿Lo reconocen? Es el árbol tumbado de Palermo. Muchos de los que circulan o hacen pic nic por la zona, lo habrán visto. Me gusta pensar que cada raíz es un nervio. Un canal que conecta el Centro de la Tierra con los pies, las manos, el corazón, la cabeza. En este caso, esa vía ya pasó a otro plano. Aún así, la imagen me hace recordar cuántos nervios cruzan y riegan la planta de nuestros pies. Por allí, como dice Manuel Vicent, circulan peces de colores que nos activan. Mantienen vivas las emociones. Cada pez, cada raíz, es como un poro. Un pequeño corazón que late subterráneo. Caminar descalza hace que estos peces se despierten. Y naveguen todo el cuerpo. A veces dormido. Otras ofuscado. En ocasiones preso. Casi nunca libre. Será cuestión de tirar los zapatos y echarse a andar.

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