carnívora
Palabras para mirar

En algún lugar sobre el arcoiris
Muy alto
Y los sueños que has soñado
alguna vez
En una canción de cuna
En algún lugar
Sobre el arcoiris
Pájaros azules vuelan
Y los sueños que has soñado
Y los sueños de verdad
Se vuelven realidad
Algún día desearé
En una estrella despertar
Donde la nubes están lejos
Debajo de mí
Donde los problemas se derriten
Como gotas de limón
Muy arriba de las chimeneas
Es ahí donde me encontrarás
En algún lugar sobre el arcoiris
Pájaros azules
Vuelan y los sueños a los que te atreves
Oh ¿por qué?, oh ¿por qué no puedo?
Bueno, veo árboles de verde
Y rosas rojas también
Las veré florecer
Para ti y para mí
Y pienso para mí misma
Qué mundo tan maravilloso
Bueno, veo cielos de azul
Y veo nubes de blanco
Y la brillantez del día
Me gusta lo oscuro
Y pienso para mí misma
Qué mundo tan maravilloso
Los colores del arcoiris
Tan bonitos en el cielo
Están también en las caras de la gente
Que va pasando
Veo amigos dándose la mano diciendo: ¿Cómo estás?
Están en verdad diciendo: “yo… yo te amo”
Escucho bebés llorar
Y los veo crecer
Aprenderán mucho más de lo que nosotros sabemos
Y pienso para mí misma
Qué mundo tan maravilloso
Algún día desearé
Sobre una estrella despertar
Donde las nubes están lejos
Debajo de mí
Donde los problemas se derriten
Como gotas de limón
Muy arriba de las chimeneas
Es ahí donde me encontrarás
En algún lugar sobre el arcoiris
Rumbo arriba
Y los sueños a los que te atreves
Oh ¿por qué?, oh ¿por qué no puedo?
(*) Judy Garland, en El Mago de Oz, 1939.
En el video actúa Franck Ribery, famoso futbolista francés, que se convirtió al islamismo hace algunos pocos años, después de casarse con una argelina. Además, con los Magic System, canta Khaled, un famoso artista árabe, muy carismático y querido en su país.
se torció


Les dejo este hermoso concierto nº 27 para piano de Mozart. Realmente es bellísimo, para disfrutarlo y compartir con todos, junto con las imágenes de París. ¡Gracias a mi amigo Elio por enviármelo!



Et si tu n'existais pas->Y si tú no existieras
dis-moi pourquoi j'existerais?>dime, ¿por qué existiría yo?
pour traîner dans un monde sans toi>para arrastrarme en un mundo sin ti
sans espoir et sans regret.>sin esperar y sin regresar.
Et si tu n'existais pas>Y si tú no existieras
j'essaierais d'inventer l'amour->intentaría inventar el amor
comme un peintre qui voit sous ses doigts->como un pintor que ve bajo sus dedos
naître les couleurs du jour> nacer los colores del día
et qui n'en revient pas.>y que no sale de su asombro
Et si tu n'existais pas Y si tú no existieras
dis-moi pour qui j'existerais?->dime, ¿para qué existiría yo?
des passantes endormies dans mes bras->recuerdos dormidos en mis brazos
que je n'aimerais jamais.>que no amaría jamás.
Et si tu n'existais pas->Y si tú no existieras
je ne serais qu'un point de plus->yo no sería más que un punto
dans ce monde qui vient et qui va->en este mundo que viene y va
Je me sentirais perdu-->me sentiría perdida
j'aurais besoin de toi.-->necesitaría de ti.
Et si tu n'existais pas->Y si tú no existieras
dis-moi comment j'existerais?>dime, ¿cómo existiría yo?
je pourrais faire semblant d'être moi-->podría fingir que soy yo
mais je ne serais pas vrai.>pero no sería de verdad
Et si tu n'existais pas->Y si no existieras
je crois que je l'aurais trouvé->creería que habría encontrado
le secret de la vie, le pourquoi->el secreto de la vida, la razón
simplement pour te crée.->simplemente para crearte
et pour te regarder.>y para mirarte.
La luz de los puentes
El silencio del Sena
La elegancia de las orquídeas
Las extrañas flores de bulbo
La desmesura de Rodin
El "bonjour" acentuado en la segunda sílaba
Las sorpresas de cada Palais
El misterio de las almas del Sena
Las líneas sinuosas del art nouveau
El olor de las "fromagerie"
Les Marais y sus callecitas
Los crepes au chantilly
Los panne au chocolat
Nuevas puertas dentro mío
1.707 fotos
Más sonrisa
La gratitud por haber venido
Las ganas de volver
Del director de Trainspotting --el inglés Dany Boyle--, Slumdog Millonaire podría parecer una de gangsters hindú. Sin embargo, hay una metáfora que hilvana y recorre toda la película, y que la salva de los meros enfrentamientos entre bandas y el padecimiento que se sabe trae la marginalidad o la pobreza. Y, como todo en la vida, está ahí para quien lo quiera mirar o tomar. Las experiencias (buenas y malas, pero más que nada las malas) pueden rescatarte, incluso salvarte, en momentos clave. Aquellos mismos pasos difíciles son los mismos que te ayudarán a seguir andando, a luchar por los sueños. Y como en los mejores films de Kitano, todo el set termina bailando. Danzar, hacer circular la energía y canalizarla hasta sonreir. En el sitio oficial que acá linkeamos está la banda sonora, para disfrutar ¡y bailar!

De regalo va la canción de la última de Woody, Vicky Cristina Barcelona. Canta la excéntrica Giulia & Los Tellarini. Allen descubrió al grupo de casualidad, camino al set. Hallazgo. El tema se pega, es dulce, raro, especial, tiene algo de los Balcanes y bastante de Almodóvar, como la peli.
No suelo escribir en primera persona, ni transcribir textos en este espacio. Hoy hice un par de excepciones. Es para acercarles el texto de Walt Whitman que tomé del blog de Elio Milay (y él a su vez de otro). Esas líneas dan justo en la tecla de lo que vengo sintiendo desde hace un tiempo. Representan la columna vertebral de todos los soñadores. Además, decidí acompañarlo con uno de los últimos Mandalas , Selva solar, que nos regala Yahaira en su sitio. Elio y Yahaira han sido y son mis soles (curisosamente) en este tiempo de nuevas búsquedas y procesos. Aquí reuní el arte y la motivación de ambos, buscando transmitirles sus efectos sanadores. Espero que a ustedes también les sirva y los llene de alentadoras y nuevas energías.


las causas que parecen perdidas




De la mano de mis queridos amigos Elio y Yahaira, sigo visitando nuevos puertos y compartiendo más tesoros. Hoy me encontré, en el blog de Elio, con estos gatos preciosos, obras de la artista Sara Sánchez Alonso. Se los quiero presentar. ¡Miren qué maravillas! Dan ganas de llevárselos. Mi gata Cata y yo, estaríamos encantados de conocer a estos gatos alados.
Mi amiga Yahaira, una genia, me acaba de mandar este increíble mandala de azucenas como regalo. Lo ha creado especialmente para mí. Cuando el alma aprieta y el corazón cruje, nada más esperanzador que encontrar este angel, Yahaira, a través de este cielo en otra parte, que es la web. Cada azucena en este ramo será una estrella. Ellas iluminarán cuando el estómago se estreche y las tristezas amenacen. Gracias de corazón, amiga Yahaira, por tu don y tu generosidad. Una vez más, no se pierdan de visitar Mandalas, un mar de paz y belleza.


No se pierdan Mandalas, este blog es una maravilla. Tal como explica su autora, Yahaira Valverde, "los mandalas actúan equilibrando los chakras por medio de los colores y haciendo meditar el lado lógico de nuestro cerebro a través de las formas geométricas sagradas. El Mandala enviará impulsos a la mente interna llegando a los receptores del cerebro donde se procesará y se obtendrá una reacción."

"Generalmente la gente pide un deseo para el Año Nuevo. Este año no pidas ningún deseo. Deja que el Año Nuevo te celebre a tí. Si quiere traerte cosas más lindas, déjalo. Depende de él. Generalmente la gente se pierde en celebraciones. Cuando dejas que el tiempo te celebre, eres un testigo en medio de la celebración.
¿qué cambió?
en cada ruido detrás de la puerta

Evalinda sube la escalera, toma sol en la terraza, ronronea y maulla delicada. Evalinda ya es señorita, desde hace siete años. Evalinda se arrastra por el piso cada primavera. Con elegancia y discreción, busca novio, o quizá al famoso rey de Persia. Evalinda tiene sus dones. Piel caramelo y aire glamoroso, si coquetea. Ñata fruncida y ojos certeros, si rivaliza. Evalinda se llama Eva y no consigue a su Evo. Matrimonio arreglado no se acepta. Evalinda cree en el amor.

Llegué con el tiempo justo, cronometrado. Tiré el auto, temblé cuando vi la grúa y lamenté no haber comprado la tarjeta de parking. Aún así y rezando, apuré el paso hacia el shopping. Tenía que reemplazar una base de maquillaje compacto --el secreto de una cara más o menos pasable-- después de los xx, sírvase completar la edad que el lector considere. Decía, fui a la marca buena, la de precios y supuestamente calidad "eurizada". Directo a pedir el mismo número y mismo modelo (tienen tantos como manzanas en la frutería) que uso desde siempre. Después de un año o más, mi base, de compacta, no tiene nada. Lo que más me irrita no son las migajas que se caen y tiñen todo de polvo. Tampoco no poder aprovecharla hasta el final (bah, esto sí). Lo que más me molesta es no poder maquillarme mientras manejo. Le indiqué los datos a la vendedora, señorita cara de nada, y me dio la nueva base. Tarjeta Visa. 135 pesos. Dos cuotas sin interés. Fin del trámite.
Las varas en flor adornaban siempre el salón del negocio. Así le decía mi abuela a la zapatería, en el frente de la casa. A la mañana recorría el fondo, tijera en mano, y "bodaba" las plantas del jardín. A mi abuela le gustaba decir "bodar", en lugar de podar. Nunca supimos si esto era una deformación de su español, que aprendió como pudo, o una licencia que se tomaba de armenia terca nomás. "Me voy a bodar", decía, y se reía luminosa.




Guarda de todo en su escritorio. No sólo papeles y documentos. Allí hay mate, café, té, aspirinas, lima para las uñas, plasticola, tijera, abrochadora, cinta scotch, alfiler de gancho, gotitas para la alergia, carilinas, azúcar, leche en polvo, servilletas, cubiertos, alcohol bactericida y un pote chiquito de crema Hind's, la rosa para manos. El extendido kit la armoniza. ¿Qué no? Saberse el cajón/botiquín de la empresa. Pasame tu tijera. Te saco un minuto la crema. Te robo una aspirina. Me sirvo un poco de leche. Me llevo un saquito de té. Ya que estás, poneme unas gotitas. Ay, cómo arden. Necesito un carilina. Alcanzame la cinta scotch. Ránking de mangazos: aspirinas, bactericida y crema Hind's. Están los que siempre piden (y consiguen). Y están los que siempre dan. Los dame dame son hijos menores, algo malcriados, delicada u ostentosamente egoístas, un pilín caprichosos. Los proveedores, en cambio, rankean entre los hijos mayores, los demasiado responsables, los por demás respetuosos, los ordenados y metódicos. A los pido pido les va mucho mejor.



Había una vez una doncella que se enamoró de la luna. Sin embargo, su amor languidecía, mirando cómo el cuerpo celestial derramaba su pálida luz. Un día, la doncella se animó a partir en busca de su amante. Primero subió a los árboles más altos. Inútilmente estiró los brazos. Después, con mucho esfuerzo, trepó a la montaña. En la cima, la sacudieron los fuertes vientos, pero ella igual esperó el paso de la luna. También fue en vano. Suspirando y muy dolida, volvió al valle. Caminó y caminó para ver si llegaba a la línea del horizonte y podía alcanzarla. Sus pies sangraban."
... a la manera de Manuel Vicent.

A los 5 se veía como una pumita feliz, sonrisa con hoyuelos, y tardes en el jardín.
esta bruni sí que no da puntada sin hilo. hoy bajó impecabilísima la escalerita del avión, en su visita oficial con sarkozy, a inglaterra. el look es soberbio. la compararon con audrey hepbrum y la revista Hola (a quien le robé la imagen) con jackie kennedy.
algunos quizá hayan creído que este blog, como tantos otros, se había suicidado. pues, no. o sí. o quizá en parelelo con la semana santa, acaba de resucitar. la hazaña de haber resucitado, como dice mi amigo el español manuel vicent, no es haberse sacado la lápida de encima, sino ingeniárselas para no volver a caer debajo de ella. no sabemos si lo lograremos, pero trazar este primer resucitado contacto es un intento.
Difícil encontrar una imagen más sugerente. ¡Y eso que es puro mármol! Pero no cualquiera, sino el de Bernini en El rapto de Perséfone.
uedó seca, sin flores. Pero como Perséfone ya se había casado (no le quedó otra porque Hades la engañó con un fruto de granada), arregló con él que bajaría cada seis meses a ver a su niña- Y he aquí el origen de las estaciones.
...suspira y fantasea con que la piropea un albañil", cantaba Sabina. A ésta, a la local, parece que también le gusta jugar a ser la más mirada y deseada... Y, a juzgar por el resultado electoral, la "actitud" (y el aparato detrás) no falla. Andrew Graham-Yooll lo escribe sin rodeos en El País.

Ella 82, él 24. Lo publicó Clarín. Marido y mujer. Creer o reventar. Nunca es tarde para... ¿Quién le quita la alegría a Adelfa Volpes, la flamante novia, ahora Señora de Waveqche. Su adorado marido, Reinaldo, 58 años menor, dijo: "Ella es una abuela, una madre y ahora también mi esposa. Es todo lo que nunca tuve en mi vida, después de mi mamá".ella duerme para olvidar y sueña lo que no quería recordar. frente a su ventana una pareja cartonera come, ríe y se besa. acurrucados en la vereda, entre desperdicios, sol y mal olor, conversan. el descanso termina. él tira del carro. ella lo sigue.
quién dijo que todo está perdido
"En la venganza, como en el amor, la mujer es más bárbara que el hombre" está en el relato Letras de azúcar, en este mismo blog. Pero, ya se sabe, la realidad supera la ficción. Gloria Nélida Opazo, la amante del cardiólogo de Caballito, lo acaba de confirmar. Despechada "se ajustició" acertándole al jefe de Cardiología del Hospital Rivadavia tres disparos, dos en la cara y otro en la espalda. La morocha de 55 años, que viaja en taxi y sólo usa tacos altos, había preparado este momento. Seis meses atrás se afilió al Tiro Federal y tomó clases para manejar el arma. Y hace cuatro meses compró las balas y la pistola calibre 3.80 (¿reglamentada? ¿qué psicólogo firmó el permiso?). El, Rubén Angel Farah, con 49 años, cayó a una cuadra y media de su casa mientras su familia lo esperaba para cenar.
Asado en el country
Amor como laberinto infinito
Odiaba caminar por el barrio. Me enojaba. Me parecía feo. Intimidatorio. Mi madre me mandaba al almacén, cuando tenía siete años, porque era a la vuelta y “no había que cruzar la calle”. A los 10, ya me agregaba a la lista de mandados, ir hasta el Mercado de Defensa, a tres cuadras y media. Pero yo detestaba también ese trayecto. Apretaba la mandíbula fuerte y la colocaba hacia adelante. En actitud guerrera, ponía cara de perro con rabia. Ni eso hacía desistir a los muchachos y sus piropos poco creativos en las empedradas calles de San Telmo, allá por los 70, cuando Independencia era angosta. Además, el barrio me hacía sentir “como sapo de otro pozo” frente a mis compañeritos de colegio en el Centro. Al único que le gustaba era a mi viejo tanguero, orgulloso de vivir a metros de El Viejo Almacén. Pero había más cosas, menos "atractivas". Por ejemplo la CGT frente a casa. Ya pueden imaginarse lo que era la avenida Paseo Colón (nosotros vivíamos en el 797) en aquellos años. Desde nuestro departamento, en el piso 11, además del río, se veía todo. Cada marcha. Cada manifestación. Montoneros. Bombos. Y hasta vimos pasar, literalmente, el cajón de José Rucci, el Secretario General de la CGT, asesinado en 1973. “El cadáver de Rucci”, era justamente a lo que jugábamos mis hermanos y yo en los recreos del colegio, imitando lo que veíamos a los seis años desde la ventana.
1. Sentir que un camión te aplastó los huesos, dos pinches se te clavaron en los ojos y tu nariz está punto de reventar.
Le había pegado tantas patadas como pudo. Hasta que no dio más. Hasta que quedó tiesa. Inmóvil. Su cuerpo flaco, huesudo y largo no se movía. Sólo algunos espasmos que la asustaron. Parecía que no respiraba. La tomó de los pies, pesaba mucho, y la arrastró hacia arriba por la escalera. Pensó un instante dónde la dejaría. La casa estaba vacía ya. Quizá, lo que más le cerraba, era guardarla en el ropero donde tantos años había acumulado cosas viejas, que ya no usaba o no le gustaban. La impresora de la compu. Un adorno de un gato tailandés. Collares de semillas étnicas. Cajas de lata. Se convenció. Qué mejor que el ropero del altillo. Además, estaría cómoda ahí. Podría tener estiradas sus patas de tero. Ahora que ya no estaban los trastos. Ahora que la casa estaba vacía. Ahora que Marianela tenía que mudarse.

Lo plantea Ana von Rebeur, dibujante y periodista argentina, en sus viñetas Zapatos y Viejita. La primera, además, inspiró al turco Burak Apaydin para hacer un video que subió a You Tube y en cinco días recibió 2.000 visitas. Compartimos los trabajos. Conmueven. Que los disfruten.1.Si se te cuelga la computadora, empezás a apretar todas las teclas descontroladamente hasta que la colgás todavía más.
Artemisa era una mujer, mejor dicho una diosa, de armas llevar. Quizá tenga que ver que -además de la diosa de la fertilidad y de los partos- también la consideraban la diosa de los cazadores. Es que Artemisa andaba por la vida munida de arco y flecha, despilfarrando carácter, y peleando por lo que quería (de ahí, tal vez, las protuberancias de la imagen, que primero se creían eran pechos y ahora se piensa son testículos de toro... sí, tal cual lo leen). De entrada nomás, Artemisa hizo de todo para poder nacer. Primero tuvo que bancarse que Hera (otra esposa de su papá Zeus) se pusiera celosa de su madre Leto, y le prohibiera parir en tierra firme o en cualquier isla. Entonces, Leto tuvo que irse a Delos, una isla flotante recién creada. Pero una vez que sorteó este inconveniente, apareció otro (siempre hay otro). Hera, además, había secuestrado a Ilitía, la diosa de los partos. Las demás deidades la tentaron con un collar de ambar de ocho metros para que la soltase. Así es que primero nació Artemisa y, luego ella misma ayudó a nacer a su hermano gemelo Apolo.
Durante las épocas de paz, las higueras crecen en las grietas más altas de los castillos. Las he visto entre los sillares de Efeso, Pergamo, y Epidauro, en las murallas medievales de Rodas, en las barbacanas de la fortaleza papal de Aviñon. Cuando la larga paz convierte los baluartes en ruinas, a ellas ascienden las aves llevando semillas de higuera y de otros frutales en las patas y estos árboles arraigan y luego brotan en mitad de torreones, en la cima de los santuarios derruidos, como en un acantilado cuyas elevadas grutas sustentan ramas de granado con nidos de águilas.
1. Si te empezás a maquillar cada vez más las ojeras, tenés 40.
Creía que no iba a poder pegar un ojo en toda la noche. No, mientras el monstruo viviera. Se expandía como ameba por todo su cuerpo. Aumentaba minuto a minuto. La invadía. Tomaba cada centímetro de su pecho, boca y extremidades. Había ido creciendo desde el tórax. Y ahora se lo hacía explotar. De a ratos temblaba. A eso le seguía una opresión que no la dejaba respirar. El horrible germen había aparecido durante la tarde. Y se detonó en cuestión de segundos. Ella, que conoce de sus manías expansivas, hizo de todo para dominarlo. Mientras la bestia se revolcaba con fuerza dentro de su cuerpo, salió a dar una vuelta. Caminó, caminó, caminó. Con su cara, cortaba el frío. El bicho seguía ganando. Oyó que estaban dando misa. Dedujo que tal vez, entrando a la capilla, lo acorralaría. Ella, que justamente odia a los curas y también a la Iglesia. Se colocó detrás del último banco. El sacerdote retó a unos adolescentes que charlaban en el fondo y le dieron ganas de vomitar. Después habló de la alegría de los chicos cuando no van al colegio, y los ojos se le llenaron de lágrimas. Salió rápido. Apuró el paso. Una cuadra, dos, diez, veinte. Algo parecía haberse apaciguado dentro y decidió volver. Pensaba que quizá ahora, podría encontrar el remedio. Ni bien abrió la puerta, saludó y nadie contestó. Intentó tranquilizarse y empezó a emitir señales. Una a una rebotaron en las paredes. En cada milímetro de masa acumulada dentro de la habitación. Insistió. Esperó. Rezó en silencio. Casi nunca lo hacía. Se sintió ridícula implorando ayuda a alguna Fuerza Superior, en la cual tampoco sabía si creía. Se sentía como una nena. Necesitaba a su mamá. El bicho repugnante y amorfo no la dejaba en paz. Le había trepado por el cuello y ahora le retorcía la garganta. Después había bajado y anidado en su estómago, trenzándole las tripas. Intentó distraerse con una película. No pudo seguirla. Se acostó. Trató de respirar. Cerró los ojos. Pensó que si lograba dormirse, a la mañana se sentiría mejor. Temía despertar en urgencias. Allí seguro desconocían el antídoto. Es que el remedio estaba alrededor. Quizá enfrente suyo. Rogó y recibió insultos, gritos y --otra vez-- obligación de silencio. Como pudo, dormitó pocas horas. Al amanecer, todo seguía igual. Hubiera esperado que el cemento del pecho desapareciera. Preparó el desayuno. Mandó nuevas señales. Todas volvieron con más violencia aún. Regresó a su cuarto. Respiró. Todavía no se explica cómo, en eso, sintió un breve abrazo. Extendió y relajó su cuerpo para recibir más. El antídoto no alcanzaba. Le dolían los ojos de tanto llorar. Y el monstruo se había recargado.
... en la VIDA

1. ¿Por qué una chica tan linda e inteligente no tiene novio?
1. No cuentes a tus amigotes, y delante de tu señora, que ella no compró pan, leche, ni galletitas para el desayuno.
1. Si te encontrás con él y su pareja por la calle, --vos sos amiga de él--, hablale a ella. De vez en cuando, panealo a él, pero dirigite a ella. A él ya lo conocés. A ella, la estás incorporando ahora. Le estás dando su lugar.
Estuvo siete horas bajo la lente de la cámara, expuesto no sólo al veredicto de la Justicia sino, todavía más, al escrutinio de la opinión pública. Y Carlos Carrascosa sabe que todos los ojos están puestos sobre su semblante congelado. Sabe, y es más, lo disfruta. Cuál otra podría ser la explicación a su rostro vacío, sin delación absoluta de ninguna emoción --durante todo el juicio--, y desde las seis de la tarde, hora en que comenzó la lectura del fallo, hasta pasada la una de la mañana, en que el Tribunal Oral Nro. 6 de San Isidro lo encontró culpable de encubrimiento y ordenó su detención inmediata, sentenciándolo a cinco años y medio de prisión. Más aún: en el minuto decisivo, mientras el acusado escuchaba cuál sería su destino y dónde pasaría la noche, las próximas horas, días, meses y quizá años, su cara esgrimía una mueca final. La mueca airosa que deriva del poder de ser el único conocedor de qué pasó aquel 27 de octubre de 2002, entre las seis y veinte y las siete de la tarde, en su coqueta casa del country El Carmel. La mueca que lo acompaña ahora en el calabozo, y que es el sello de su secreto, el que lo hace sentir superior, aún despojado de sus ropas de marca, de su libertad, y en el vacío de su celda.
"Su cara tenía una expresión de terror. Era evidente que había tenido una muerte violentísima y con mucho sufrimiento. No existe algo que pueda describir el rostro de esta mujer que yacía en el piso, con la cabeza llena de sangre, la sangre en todos lados". Lo contó al diario Clarín, en octubre de 2005, Santiago Biasi, el segundo médico en llegar a la escena del crimen. Desde la mañana corren rumores de que los jueces encontrarán a Carrascosa culpable de encubrimiento agravado. (¿Encubrir que la mató Pachelo o los vigiladores, como sus mismos abogados defensores expusieron?) En minutos, escucharemos cuál será el veredicto. Deseamos fervorosamente que la impunidad y la Justicia para la gente con poder no le ganen a la Verdad.
Después de cinco años, al fin llegó el momento. Mañana el jurado, inclinará la b

